Artículos

A más puntos suspensivos… ¿más suspense?

Puntos suspensivos

Lo vemos por todas partes. Asistimos a una explosión demográfica de los puntos suspensivos, ese trío que, repentinamente, se ha puesto a procrear no contento con su condición dando lugar a auténticas comunidades de puntos suspensivos. ¿Por qué limitarme a tres si puedo escribir seis, diez, doce, cuarenta puntos suspensivos…?

Pues porque los puntos suspensivos son tres, como las tres Marías, los trienios, la Santísima Trinidad, el trigémino, ‘El bueno, el feo y el malo’, los triglicéridos, los tres jinetes del Apocalipsis, los tres tristes tigres, los tres mosqueteros, el triunvirato… Los puntos suspensivos (tres y solamente tres) constituyen un signo ortográfico que se utiliza para expresar una pausa inesperada o la conclusión voluntariamente imperfecta de una frase.

¿Cómo se usan?

Los puntos suspensivos (tres y solamente tres) suponen un tono de la frase suspendido, sin ascensos ni descensos. ‘En ese momento, comprendí… que los puntos suspensivos son solamente tres’. Otro de los usos de los puntos suspensivos es para indicar que una cita forma parte de un fragmento de texto más grande. En este caso, se emplean combinados con corchetes. ‘[…] La otra cuestión que se puso sobre la mesa fue la relativa a los dividendos netos […]’.

Finalmente, los puntos suspensivos (tres y solamente tres) se pueden emplear combinados con los signos de admiración e interrogación, pero tienen dos usos diferentes: 1- El antes mencionado cuando la frase u oración está incluida entre estos signos. Preceden al signo de cierre. ‘¿Acaso no sabías que…?’. 2- Los puntos suspensivos después de los signos de cierren indican más énfasis en la pregunta o la exclamación. ‘¡¿Eres tonto o qué?!… ‘¿Acaso no te lo dije?…

 

info@correctordetextos.com